Cuenta los palos
Un palo es un número de la ficha: ceros, unos, doses, treses, cuatros, cincos o seises. Contar cuántas fichas de cada palo han salido te ayuda a saber qué queda vivo.
Cuando ves que un palo se agotó o está cerca de agotarse, puedes anticipar pases, trancas y jugadas de salida para tu equipo.
Protege a tu pareja
- Observa qué palos juega tu compañero con comodidad.
- Evita cortar un palo que tu pareja parece estar usando para salir.
- Si tu compañero pasa en un número, recuerda esa información para no abrirlo sin necesidad.
- No comuniques tu mano: la lectura debe venir de las jugadas, no de señales prohibidas.
Maneja dobles con intención
Los dobles pueden pesar mucho al final de la mano y también pueden controlar el ritmo de un palo. Jugarlos demasiado tarde puede dejarte cargado; jugarlos demasiado temprano puede revelar fuerza o debilidad.
Si una mesa se está acercando a tranca, un doble pesado en tu mano puede cambiar el resultado. Evalúa si debes soltarlo antes de que el tablero se cierre.
Lee los pases
Información escondida en un pase
Si un jugador pasa cuando los extremos son 6 y 2, probablemente no tiene fichas con 6 ni con 2.
Si luego alguien abre otro 6 y ese jugador vuelve a pasar, la información se fortalece.
Esa memoria te ayuda a decidir si conviene mantener o matar ese palo.
Juega el final de mano
- Cuenta cuántas fichas le quedan a cada jugador.
- Si tienes una oportunidad de capicú en una mesa de 500, calcula el premio antes de escoger extremo.
- Si puedes provocar tranca y tu equipo está liviano, puede ser mejor cerrar que seguir abriendo juego.
- Si vas perdiendo por muchos puntos, evita regalar una mano de premio grande.